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¿Cómo entrenar las Acciones a balón parado?

El término Acciones a Balón Parado (ABP) define aquellas acciones motrices de los jugadores que se llevan a cabo después de la reanudación del juego tras una interrupción reglamentaria. Se pueden distinguir las ABP Ofensivas, que son aquellas en las que se tiene la posesión del balón, y las ABP Defensivas, cuando no se tiene y se hace un trabajo de oposición. No todo el mundo define de manera correcta a este tipo de acciones: algunos hablan de pizarras, otros de estrategias, otros de jugadas ensayadas o, incluso, de tácticas. Ninguno de estos términos define correctamente a dicha acción.

Históricamente, estas acciones han sido subestimadas por los cuerpos técnicos y no se les daba la importancia que tenían en el devenir de un encuentro de fútbol. Pero actualmente las tornas han cambiado. A día de hoy, no existe un entrenador que no sea consciente de la importancia que tienen las acciones a balón parado en el fútbol actual. Solo hay que recurrir a los datos estadísticos que se recogen en los partidos para certificar que alrededor del 30% de los goles de la competición (según datos de Whoscored) se anotan en este tipo de acciones. Por tanto, no utilizarlas es una forma de dar ventaja al rival.

En un partido, estas son las reanudaciones que se pueden dar. A todas ellas se les puede sacar algún tipo de partido que genere una ventaja sobre el rival.

  • Saque inicial o centro.
  • Saque de banda.
  • Saque de esquina ( córner).
  • Saque de meta.
  • Tiro libre directo.
  • Tiro libre indirecto.
  • Penalti. 
  • Balón a tierra.

DETALLES A TENER EN CUENTA A LA HORA DE PREPARARLAS

Todas las acciones a balón parado son situaciones estáticas en las que el juego se reanuda con el balón detenido, siguiendo la normativa específica que existe para cada una de ellas. Para sacarle el máximo partido a cada reanudación, hay que tener en cuenta dos parámetros fundamentales:

Zona del terreno de juego

La relación entre dicha acción y la zona del terreno de juego donde se va a llevar a cabo, porque dependiendo desde donde se vaya a ejecutar, habrá que lanzarlos con una intención u otra. Por lo tanto, cada tipo de acción a balón parado se tiene que trabajar de una forma distinta, que ayude a conseguir los objetivos planteados en los entrenamientos, tanto en las ABP en ataque como en defensa.

Características de los jugadores que participan

En las ABP ofensivas, es muy importante saber de qué jugador se dispone para su ejecución, ya que dependiendo de la calidad de este podrá o no enviar el balón al lugar preciso, y de qué jugadores se dispone para un posible remate. Si no se disponen de especialistas lanzadores o rematadores habrá que buscar otro modo de sorprender.

En las ABP defensivas, también es importante adoptar una estrategia según las características de los jugadores de la plantilla y trabajar el tipo de marcaje que se va a llevar a cabo en cada una de ellas (marcaje al hombre, en zona, mixto o combinado).

Asimismo, el rival será objeto de estudio para adaptar, de forma circunstancial, cada una de las acciones preparadas o el plan defensivo. Los diferentes recursos que el oponente aplique, así como las fortalezas y debilidades, han de ser tenidas en cuenta para la preparación.

Independientemente de qué jugadores participen, se exigirá concentración al jugador, ya que una pequeña distracción podría acabar en gol en contra o desperdiciar una ocasión para anotarlo.

FORMAS DE ENTRENAR LAS ABP

Metodológicamente, no se puede hablar de una única forma de trabajarlas, ya que estas van a ir ligadas fundamentalmente al tipo de entrenador, momento de la temporada y características de los jugadores. Además, la acción a balón parado también cambiará en función de las características de los jugadores rivales, ya que para unos irán mejor unas jugadas y para otros, otras.

A la hora de entrenarlas, primeramente se ofrece a los jugadores una explicación teórica de la misma, en la que se intenta resolver todas aquellas posibles dudas que les puedan surgir a los jugadores. El entrenador debe tener paciencia, porque no todos los jugadores tienen la misma capacidad de asimilación de información. Hoy en día y gracias a todos los medios técnicos de los que se dispone, la exposición se puede llevar a cabo mediante diapositivas gráficas, vídeos o incluso pizarras si se cuenta con estos medios. Estas exposiciones deben ser claras y concisas, ya que tanto la concentración, como el interés del jugador van disminuyendo a lo largo del tiempo.

Una vez acabada dicha explicación, se pasa a la fase práctica. Se realiza la demostración de la acción y se plantea una progresión de ejecución de la acción, desde lo más sencillo a lo más complejo. A medida que se afianzan los conocimientos en los jugadores, se incrementa el nivel de dificultad. A continuación, se presenta una propuesta de progresión para el entrenamiento de las mismas hecha por Juan Gambero.

Mediante el método ANALÍTICO: se trabaja de forma aislada, descontextualizado del juego y se busca la mejora a través de la repetición. Esta forma de entrenarlas tiene un inconveniente y es que el grado motivacional es bajo.

  • Sin oposición. Se marcan las posiciones de partida en el campo y los jugadores se posicionan. A partir de ahí, se desarrolla la acción como si fuese una situación de finalización. Se usa durante la pretemporada o cuando se quiere incluir una nueva acción. 
  • Con oposición. Se otorga a cada jugador el rol que va a desempeñar cuando se ejecute la acción en el partido. La oposición podrá ser más o menos intensa.

Mediante el método INTEGRADO: se trabajan de forma conjunta todos aquellos aspectos que influyen en el rendimiento del jugador. En este caso, el grado de motivación aumenta en el jugador.

  • Compitiendo dos equipos entre sí. Se prepara una competición entre dos equipos, de modo que aumente la competitividad y se aproxime al nivel real de juego. Se pueden dar instrucciones de qué acciones ejecutar, o que los jugadores diseñen las suyas propias.
  • Como punto de partida para las acciones de un partido. Para posteriormente entrenar otro tipo de labores, como por ejemplo, las transiciones tras un saque de esquina.
  • Entrenarlas dentro de un partido. Integrarlas dentro de un partido para que sean 100% específicas.

Es importante recalcar que las sesiones en las que se trabajan las acciones a balón parado suelen ser bastante aburridas para el jugador, sobre todo porque el jugador permanece mucho tiempo parado, o bien, porque se suele hacer una discriminación entre los que participan o no en el partido. Por estos motivos, se recomienda involucrar al mayor número de jugadores en cada acción y aproximarlas lo máximo a la competición.

Una vez leído este articulo, se puede llegar a la siguiente conclusión: entrenar las ABP es de gran importancia porque, gracias a ellas, se anotan gran cantidad de goles. Como decía Gary Player, “cuanto más entreno, más suerte tengo”.