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La importancia de las charlas en competición

La comunicación, en cualquier aspecto de la vida, es fundamental para que se puedan entender los seres humanos. Esta herramienta tan potente que tenemos los entrenadores a nuestra disposición ayuda al entendimiento entre el cuerpo técnico y la plantilla de jugadores.

En el vestuario, antes de un partido, suele existir un clima de tensión y ansiedad provocado por los nervios que produce el empezar la competición. En el descanso, la situación puede tornarse positiva o negativa, dependiendo del resultado, al igual que al final del partido.

Es en estos momentos, donde el entrenador tiene que gestionar la situación de todos los componentes del equipo para que estén enfocados y tranquilos, y puedan rendir a su máximo nivel en cualquier función que tengan, ya sea como jugador titular, suplente o cuerpo técnico.

Tipos de charla

Existen tres tipos de charla en competición: la charla prepartido, la charla del descanso y la charla post-partido. Cada una de ellas debe tener una estructura y una duración determinadas para que surta el efecto deseado en cada uno de los miembros del equipo.

En estas charlas, sobre todo en la prepartido que es la que tenemos más tiempo para preparar, no es recomendable utilizar la técnica de la improvisación, ya que puede llegar a ser contraproducente si los jugadores detectan que no se ha invertido el tiempo necesario en prepararla.

Es cierto, que en las otras dos, descanso y postpartido, nuestro margen de maniobra es menor, disponemos de menos tiempo para organizarlas, aunque siempre se pueden ir recogiendo anotaciones durante el partido para tener una breve guía a la hora de exponer la información necesaria en ese momento.

Si es verdad, que existen unas consignas comunes para todas ellas, que son:

  • Brevedad: ninguna de las charlas pueden ser muy extensas, ya que el jugador pierde la atención plena a partir de los 12 minutos.
  • Claridad: se debe utilizar una forma sencilla de transmitir las ideas, utilizando un lenguaje directo.    
  • Exactitud: siendo precisos en los mensajes que hay que hacer llegar, para lanzar lo más importante en cada momento.

Estructura de la charlas

La charla Pre-Partido

En primer lugar se establecerá una hora de llegada al estadio, lo más lógico es entre una hora y una hora y media antes del inicio del partido, dependiendo de la edad de los jugadores y si el partido es en casa o fuera.

Unos minutos después de que todos los jugadores hayan llegado, estos entraran en el vestuario para comenzar a cambiarse y empezar a concentrarse en el partido. 

Una vez estén cambiados, comenzará la charla indicando cual es el 11 titular, siempre y cuando el entrenador no haya decidido colocarlo en un papel en el vestuario, si fuera así iríamos directamente al siguiente paso, que consiste en una breve introducción que durará unos 3 minutos, con la información general del partido y los objetivos que se desean lograr en el mismo. Así mismo, se deberá preguntar por el estado de salud de los jugadores, si todos se encuentran bien o si alguno de ellos tiene alguna molestia. Se concluirá esta parte con la alineación del equipo rival, para que conozcan cuales van a ser sus rivales directos durante el partido.

Después se pasará a recordar los aspectos tácticos más importantes que se han trabajado durante la semana, tanto a nivel de equipo propio como con respecto al rival, utilizando ejemplos de lo sucedido en las sesiones de entrenamiento de la semana, de esta forma los jugadores lo entenderán mejor.

A continuación se mencionarán premisas a nivel individual de cada uno de los jugadores que conforman el once inicial, pero sin dejar de lado a los jugadores suplentes, porque ellos participaran en algún momento del partido y deben conocer estas indicaciones. Para ello, se puede generalizar refiriéndonos al puesto específico y no nombrando al jugador en sí, así, por ejemplo, cuando tengamos que dar una instrucción al delantero pues no utilizaremos el nombre propio y sino que nos referiremos a “el delantero”.

El siguiente paso es centrarse en las acciones a balón parado, recordar de nuevo lo que se ha trabajado durante la semana en este aspecto, e indicar los detalles que nos otorgarán ventaja en estas situaciones.

Por último, se dedicarán unos minutos al aspecto psicológico del jugador, es aconsejable contar alguna anécdota, historia o situación similar por la que se haya pasado porque, de esta forma, es más fácil de transmitir y de imaginar que es lo que se quiere conseguir.

Intentaremos utilizar esta estructura establecida de forma continua en cada partido, es decir, preparar la charla en estos grupos y en este orden siempre. Primero la introducción, a continuación los aspectos tácticos propios, después la táctica del rival, posteriormente la información individual por puestos específicos, seguido de las acciones a balón parado y por último la parte psicológica. De esta forma el jugador se acostumbrará al orden y la disciplina dentro de la charla, conociendo en cada momento de que se va a hablar.

Para apoyar la charla, se pueden colocar previamente una serie de papeles en el vestuario con la información que queremos transmitir a modo de resumen, puede ser de forma gráfica para que tengan un refuerzo de forma visual. 

Charla del descanso

En este tiempo tan escaso del que dispone el entrenador para dar instrucciones debe ser aun más preciso, breve y exacto en lo que se quiere transmitir. 

Aquí habrá un porcentaje más alto de improvisación, pero se puede bajar si durante la primera parte hemos estado cogiendo anotaciones de los aciertos y los errores que el equipo ha realizado en este tiempo. Así que lo más importante es hablar en positivo, para evitar transmitir una sensación de pesimismo, por lo que se debe enfocar en las actuaciones que se han realizado bien y en aconsejar que hacer para evitar los errores realizados, pero sin nombrarlos.

Charla post-partido

En este aspecto hay dos corrientes de entrenadores: por un lado están los que, independientemente del resultado, evitan tener una charla después del partido porque creen que es el momento de dejar descansar al jugador después de la presión física y emocional que han sufrido durante la competición, y prefieren dejarlo tranquilo. Por otro lado, a otro grupo de entrenadores a los que les gusta tener una pequeña conversación con la plantilla al completo para dar ánimos en caso de derrota o reforzar aún más el buen trabajo realizado en caso de victoria. Todo ello dependerá del espíritu y la personalidad de los jugadores que forman el equipo.

Conclusión

En definitiva, una buena comunicación con tu equipo en el que todos hablen el mismo idioma, en cuanto a conceptos y estructura de las charlas, puede ser de gran ayuda para aumentar el rendimiento del equipo tanto en partidos como en entrenamientos.

Por ello, es importante saber comunicar y argumentar, evitando dar por supuestos conocimientos por parte de los jugadores, lo que nos ahorrará más de un conflicto entre entrenador y jugador.

Cómo interpretar a tus jugadores a través de su lenguaje corporal

Cada vez más, el entrenador de fútbol necesita ser un individuo multipontencial que tiene que controlar múltiples aptitudes en diferentes disciplinas. Esto se puede sustituir contratando un cuerpo técnico multidisciplinar que cubra todas las necesidades, pero esta alternativa no siembre es posible, ya que muchos entrenadores de fútbol base tienen que valerse por si mismo y abarcar todo el trabajo necesario ellos solos.

Este concepto, puede llevar a estigmatizar al técnico, dando la imagen de que no es bueno en nada porque hace varias cosas al mismo tiempo y no se focaliza en una sola para perfeccionarla, pero esto no es en absoluto cierto, ya que una persona que se considera multipotencial tiene como características principales el aprendizaje acelerado y la simplificación de ideas para que le den resultado de forma rápida y eficaz.

Dentro de las disciplinas que tiene que controlar el entrenador, cada vez cobra más importancia la psicológica, y uno de los apartados más interesantes es el lenguaje corporal del jugador. Partimos de la idea de que antes del lenguaje escrito y hablado, la expresión corporal es la forma de comunicación, entre personas, más antigua que conocemos. Es un medio, por el cual expresamos pensamientos, emociones y sentimientos, convirtiendo al cuerpo en una herramienta de expresión, consciente o inconscientemente.

El lenguaje corporal es la forma de comunicación inconsciente y no verbal, en la que el sujeto utiliza su propio cuerpo mediante movimientos, posturas, expresiones faciales o tono de voz, para expresar algo.

Si te conviertes en un experto en la comunicación no verbal y el lenguaje corporal, podrás adivinar y leer la mayoría de las situaciones que están expresando tus jugadores en los momentos que compartís a diario. Estos mensajes son enviados en multitud de ocasiones, y están esperando a ser descodificados por el entrenador y el cuerpo técnico para una mejora en la toma de sus propias decisiones.

Estas situaciones están generalmente divididas en tres contextos importantes, que pasamos a desarrollar a continuación.

¿En que momentos clave podemos leer los gestos del futbolista?

En realidad, cualquier momento que pases con él es bueno para analizar cual es la actitud del jugador, pero existen tres escenarios fundamentales en los que cuales tenemos que prestar mucha atención y son: las reuniones personales o charlas individuales, los entrenamientos y los partidos. Estos son algunos de los consejos que puedes poner en práctica en las próximas situaciones que te planteamos.

En las reuniones personales o charlas individuales se debe estar atentos, sobre todo, a las microexpresiones del jugador. Es decir, a esos pequeños gestos que se producen en su cara, ya que son sensaciones que se registran de inmediato en su cerebro incluso de forma inconsciente. Estos se realizan incluso sin darse cuenta la propia persona que ha percibido algo.

Por eso el primer lugar donde mirar es la cara, sus cejas y su boca, nos indican si el jugador le está dando la bienvenida a la reunión o está reacio a ella. Si el jugador permanece de pie o quiere sentarse, indica el grado de interés que tiene. Si se acerca mucho a ti o permanece distante, es otra fuente de información que hay que tener en cuenta para saber como se debe actuar. Otras acciones que se deben tener en cuenta son los gestos con las manos y la postura de su cuerpo.

Algunas acciones que se realizan de forma inconsciente están catalogadas como indices de información general, por ejemplo, si una persona se tapa la boca mientras habla puede ser que esté escondiendo algo, o si durante la reunión deja descansar su cara sobre la mano, eso puede ser un síntoma de aburrimiento. Dentro de este apartado se pueden incluir las sesiones de vídeo, aunque es una situación grupal, es en este momento donde los jugadores tienen que prestar mucha atención a lo que se está mostrando, y puede ser un momento ideal para detectar el interés de cada uno de ellos.

Durante las tareas que se realizan en los entrenamientos hay muchos momentos que dan información de la situación emocional en la que se encuentran los futbolistas, hay un elemento que empieza a aparecer con respecto a las reuniones individuales y que hay que tener en cuenta y es el estrés físico y mental. Jugando con este dato, se puede observar que las expresiones y los gestos se multiplican por mil. Algunos gestos que podemos observar que se producen a menudo son por ejemplo, cuando un jugador se tapa la cara, significa que siente vergüenza, ya sea por algo que ha hecho algún compañero o por una acción que ha realizado él mismo.

Si se están produciendo situaciones tensas y el jugador se lleva las manos a la cabeza, tocándose el cuero cabelludo, puede indicar incredulidad ante lo que está viviendo.
Cuando el jugador camina con la cabeza mirando hacia abajo, con su barbilla casi tocando el pecho, indica desacuerdo o desconfianza en lo que se está diciendo o haciendo.

Sin embargo, si el jugador camina con la cabeza levantada y la barbilla arriba, hace ver a los demás seguridad en si mismo y autoridad. Los movimientos de cabeza son de gran importancia en estos momentos, ya que si lo hace de arriba a bajo, equivale a un “sí”, estando de acuerdo con lo que se está produciendo, mientras que si lo hace de lado a lado, estará transmitiendo nerviosismo o rechazo. Debemos tener en cuenta a la velocidad que lo hace, porque esto indicará los matices de la acción.

En los partidos hay situaciones generales, y otras que generan sentimientos tales como alegría o miedo en altas dosis de intensidad, como son la celebración de un gol, una sustitución o el momento de recibir o cometer un penalti. Se suele decir que un partido es la extensión de los entrenamientos y que los equipos compiten como entrenan, así que posiblemente se repitan muchos de los gestos descritos en el apartado anterior, aunque se puede tener en cuenta algunas indicaciones importantes como por ejemplo, la escucha activa del interlocutor, si en el momento que el entrenador le está dando instrucciones a un jugador, este escucha y mira atentamente, significa que está creyendo firmemente en lo propuesto, y eso nos ayuda a continuar con la idea que tenemos.

El entrenador también tiene que controlar su lenguaje corporal

Al igual que el entrenador se fija en los gestos que realiza un jugador en el día a día, el jugador también se encuentra observando a los componentes del cuerpo técnico en todo momento. Ellos intentan encontrar sus fortalezas y debilidades y ver que tipo de personas son las que las van a llevar a conseguir los objetivos.

Por ello, es importante que el entrenador controle sus acciones y gestos en un entorno de máxima exigencia. A continuación vamos a dar una serie de consejos que puede utilizar el entrenador para mejorar el control de este aspecto:

  • El lenguaje corporal debe adaptarse a la situación en cada momento, es fundamental no irradiar miedo ni inseguridad.
  • La cantidad y calidad de los gestos deben ser de la forma más natural posible y mantenerse de una forma fluida, porque sino puede percibirse como una actuación forzada y se perderá toda la credibilidad.
  • Es importante controlar el tono de voz, con esta herramienta podrás generar una sensación de poder si lo usas alto y grave, o de conciliación si es un tono más bajo.
  • Se necesita un gran dominio de la consciencia y la inteligencia emocional, teniendo siempre en cuenta el contexto cultural en el que nos encontramos.
  • Es muy importante controlar lo que denominamos el espacio personal, si te acercas mucho a una persona con la que no tienes excesiva confianza puedes generar una sensación negativa de intrusismo en su espacio personal.
  • Si llegas a un lugar donde hay personas nuevas que no conoces hasta ese momento, es importante hacerlo con una sonrisa y saludando a todo el mundo, ya que estos desconocidos se sentirán más tranquilos y transmitirás que eres una persona sociable y amigable con la que se puede entablar una conversación.
  • Mantener la mirada y caminar de una forma firme ayudará a generar un ambiente de confianza.
  • Hay que transmitir liderazgo, seguridad y confianza, pero no se tiene por qué negar una sonrisa o broma, no es cuestión de ser un tirano.
  • Explicar las decisiones con calma, mirando a los ojos y con movimientos lentos y serenos.
  • Intenta no adoptar la postura con los brazos cruzados, origina sensación de poca receptividad, bloqueo y resistencia. Además durante una negociación, este gesto se relaciona con estar a la defensiva y no de acuerdo con lo que se está hablando.
  • En caso de negociación intenta mostrar las palmas de las manos, esto expresará sinceridad yla sensación de ser honestos y no ocultar nada a nuestro interlocutor.

Estos son algunos aspectos relacionados con el lenguaje corporal que se pueden tener en cuenta a la hora de gestionar un equipo de fútbol, por supuesto existen una infinidad de ellas, pero sabiendo que la información es poder, el reconocer todas las señales que envían los jugadores en todo momento, puede ser una herramienta muy útil para conseguir nuestros objetivos. Acudiendo al sabio refranero popular, se puede decir que la cara es el espejo del alma.

Esperamos que el artículo haya sido de vuestro agrado y nos vemos en las próximas entregas.