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Claves para el liderazgo del entrenador

Serlo o no serlo, esa es la cuestión. Cuando se piensa en la figura del entrenador, siempre se le presupone esa capacidad de serlo. Pero, ¿es eso cierto? Existe un dicho popular que dice: “te reciben como te presentas y te despiden como te mereces”. Con esto queremos decir que, cuando un entrenador llega nuevo a un equipo de fútbol, quizás esa capacidad de liderazgo se le presuponga, pero luego será a lo largo del día a día, con su comportamiento y sus actos, lo que le hará ganarse la confianza de sus jugadores para serlo y, sobre todo y más importante, para que el grupo crea en él.

¿En qué se basa un buen líder para serlo?¿En temas motivaciones o en los resultados que obtenga con el grupo?

El liderazgo es un tema bastante tratado en nuestra sociedad, no solo en el ámbito deportivo, sino también empresarial y otros campos. En primer lugar, debemos tener bien claro el significado de la palabra “liderazgo”, ya que son muchas las definiciones que existen sobre este término. Una de las que tiene aplicación en fútbol, lo define como “un conjunto de habilidades, que en este caso tiene el entrenador, que sirven para influenciar en la manera de pensar o en la manera de actuar de los jugadores de su plantilla”. Esto no significa que haga cambiar de opinión a sus jugadores mediante la obligación, sino todo lo contrario, el líder tiene como una de sus virtudes, tomar la iniciativa con fórmulas innovadoras y trabajar en equipo aunque, en última instancia, él sea el que tenga la última palabra. Un líder debe establecer una buena comunicación entre todos los integrantes del cuerpo técnico y cada uno de los jugadores de la plantilla, mejorando la capacidad de integración de todos los miembros con el fin principal de lograr las metas y objetivos comunes.

Todo líder reúne una serie de habilidades que deben tenerse en cuenta, ya que cuantas más tenga, más fácil será que consiga dicho status.

  1. Dar ejemplo, ya que es la mejor forma de enseñar a los que te rodean.
  2. Saber adaptarse y analizar si se están haciendo las cosas tal y cómo se esperaban.
  3. Siempre debe ser positivo, ya que así le será más fácil resolver las situaciones en momentos de crisis.
  4. No mentir e ir siempre con la verdad por delante, ser honesto aunque a veces moleste o incomode a ciertas personas de su entorno. Cuando el jugador se dé cuenta que el entrenador siempre va de frente, nunca pondrá en tela de juicio sus palabras o decisiones.
  5. No quererlo hacer todo él, debe saber delegar en su cuerpo técnico para que de esa manera, todos se impliquen y se sientan importantes. Intentar descubrir el talento que tienen los demás miembros de tu círculo e intentar potenciarlos.
  6. Que exista el diálogo, la comunicación entre todos. Siempre hay que conversar sobre los temas de actualidad que aparezcan relacionados con el equipo. De no hacerlo, se puede generar mal ambiente y suposiciones que llevan al fracaso del grupo. El entrenador debe dedicar tiempo a charlar con los jugadores y con los miembros del cuerpo técnico, de esta manera, sabrá de sus inquietudes y llegará a conocerlos mejor.
  7. Motivar a todos los integrantes del equipo y transmitir ganas e ilusión. Así se trabaja mucho mejor y la consecución de los objetivos se hace más amena.
  8. Ser realista a la hora de marcar objetivos que estén al alcance del grupo y, a ser posible, a corto plazo. Para nada sirve crear falsas expectativas si se sabe de antemano que no se van a cumplir o son casi imposibles. Los objetivos se deben supervisar continuamente, ya sean estos a corto, medio o largo plazo.
  9. Incentivar al jugador cuando hace las cosas bien, aunque sean pequeños detalles, y saber motivarlo cuando no sea así, para que siempre se sienta querido y respetado por el entrenador. A lo largo de una temporada, con tantas competiciones y partidos en juego, todos los jugadores van a participar irremediablemente. Por lo tanto, cuanto más partícipes del proyecto se sientan y crean en el entrenador, más fácil será conseguir los objetivos del grupo.
  10. Los jugadores deben ver al entrenador como un guía más que como a un jefe, sobre todo a la hora de dar órdenes.
  11. Tener siempre una posición neutral, evitando así los favoritismo e intentar siempre tratar por igual a todos los jugadores.
  12. La presencia, ésta es una cualidad de compostura, es el aspecto externo que se transmite a los demás. Cuanto mejor sea la presencia del entrenador, más fácil será llegar a los demás porque suele crear admiración o entusiasmo en ellos.

Todas estas habilidades mencionadas anteriormente se pueden adquirir en caso de no tenerlas y para ello, es importante generar unos hábitos que ayudarán a llevarlas a cabo.

Pero a lo largo del tiempo, también se han ido instaurando muchos mitos con respecto a la forma correcta de liderar. Los mitos más difundidos y más populares son los que vamos a describir a continuación, es bueno saber de ellos para evitar caer en los mismos.

  1. Todos los entrenadores son líderes. Creemos que con todo lo expuesto anteriormente, esta afirmación ha quedado más que desmentida.
  2. El líder nace, no se hace. Se ha podido demostrar que no son suficiente las capacidades innatas para liderar, también hay que saberlas usar en cada momento y para eso intervienen otros factores aprendidos.
  3. Un líder siempre debe mandar. Aunque él tenga la última palabra, un buen líder debe consensuar con sus colaboradores antes de tomar la decisión definitiva. No vale la imposición como vía unilateral. Debe estar respaldado por su cuerpo de trabajo y como mínimo, haberlo debatido antes de actuar. 

A lo largo de este artículo, se han visto todas aquellas características y virtudes que hacen que un entrenador se convierta en líder. Por encima de todo, para que un entrenador sea líder, el jugador tiene que creer en él y para ello debe observar que no solo domina la materia que expone y que da resultado en el terreno de juego, sino que, además, asume su parte de responsabilidad cuando se equivoca o no salen las cosas como se esperaban. El líder asume la derrota como suya y reparte elogios en la victoria.

Se finaliza este artÍculo con algunas frases célebres sobre la figura del líder y deseando que todo lo expuesto haya sido de vuestro agrado.

Un líder es mejor cuando la gente apenas sabe que existe, cuando el trabajo está hecho y los objetivos cumplidos, ellos dirán: lo hicimos entre todos”.Filósofo Chino.

“Un líder es un negociador de esperanzas”. Napoleón Bonaparte.

“Algunas personas quieren que algo ocurra, otras sueñan con que pasen, mientras que otras hacen que sucedan”. Michael Jordan.

“El liderazgo es la capacidad de transformar la visión en realidad”. Warren Bennis.